¡Me siento vivo! Inti Raymi 2013

La comunidad de la Calera pasa junto al municipio en la toma de la plaza del 25/06/2013

Son las seis de la mañana del 24 de Junio y los Churos, flautas y Rondines me despiertan del letargo en la comunidad de La Calera. La tranquilidad de estas montañas dificultan el insomnio y todavía me cuesta desperezarme tras la participación en el Baño Ritual de la noche anterior donde se reciben las bendiciones del agua y la tierra de manos del Yachak (Hombre sabio o Chamán) para los días que han de venir.

Los bailarines danzan de casa en casa recogiendo a los hombres para salir a tomar la plazaEn cuanto consigo despegar los párpados caigo en la cuenta que hoy es Hatun Puncha (Fiesta Mayor), es Inti Raymi (Fiesta del Sol) en toda la región andina y especialmente en la provincia de ImbaburaEcuador dónde se convierte en la principal festividad celebrada por los pueblos originarios de la región conmemorando el año nuevo de acuerdo al calendario solar andino.

Me lanzo a la ducha y después al desayuno con una rapidez inusitada. Un año entero anhelando doblar la curva del tiempo para que este momento llegue cuanto antes motiva a cualquiera aunque el sol ni siquiera asome todavía tras las montañas y el frío de este país te cale al salir de la ducha.

Devoro el desayuno con ansiedad acelerada y sobre las 8.30 de la mañana llega el grupo de bailarines hasta el patio de la casa para recoger a los hombres armandogrupo inti raymi bulla y terminar con la punta, la chicha y la cerveza ofrecida por los dueños de la casa. Los danzantes van ataviados con un sombrero grande de cartón negro y de forma cónica para protejerse del sol y de las piedras de las comunidades rivales, suelen también llevar zamarros de pelo de llama, llamingo, chivo o borrego. En la mano suelen blandir fuetes para la batalla y es que la toma de la plaza no es ningún juego.

Me uno a ellos con entusiasmo y pronto seguimos la ruta de casa en casa y de patio en patio bailando y zapateando (picando con los pies el suelo) para despertar a la Pacha Mama. El ritmo del zapateo, la música y los bramidos del grupo van en aumento conforme se van incorporando nuevos bailarines y la tropa aumenta paulatinamente.

Sobre las once de la mañana ya hemos recorrido todo el pueblo y empezamos a transitar los dos kilómetros que separan la comunidad del parque central de Cotacachi. Nuestro objetivo: “Tomar la Plaza”

Inti Raymi 2013 IglesiaLa costumbre de tomar la plaza se remonta a tiempos añejos y representa para las comunidades indígenas la manera que tienen de recuperar el poder arrancado durante siglos de dominación y opresión de españoles primero y mestizos después. En el parque central se ubican las instituciones que representan el poder político (Municipio) y religioso (Iglesia) y que fueron los instrumentos principales para el sometimiento de los pueblos originarios. Con la toma de la plaza se restaura el tiempo del Runa (ser humano), se recupera el equilibrio natural y se agradece a la Pacha Mama por los rendimientos de la cosecha.Camino de Cotacachi

Así que con la plaza como destino iniciamos el camino zapateando con nervio al son de las zampoñas y los ensordecedores aullidos del grupo que animan constantemente a seguir marcando el paso con fuerza, pese a la neblina de polvo que levanta el grupo, el cansancio, el sol abrasador, la falta de oxígeno a 2400 metros de altura, el dolor muscular  y las piedras en el camino que obligan a estar pendiente del paso para no tropezar. Cuando pasamos por una casa aislada en el camino el grupo se detiene a bailar en la característica forma circular rodeando a los músicos que no cesan en su empeño de animar.

Una última ronda circular antes de llegar a la carretera que va directa al centro urbano, ofrece un corto respiro a los experimentados compañeros para poder vaciar la vejiga. Sin embargo, no consigo hacer caso a losVaciando Vejigas consejos que mi cuerpo sugiere pese a que el cansancio empieza a hacer mella tras tres horas continuadas de baile y las dudas asoman estimulando las ganas de abandonar y de sentarse a descansar. La lucha interna entre las ganas de parar y no poder dejar de bailar se convierte en apocalíptica.

Con cada patada al suelo el cuerpo vibra y la resonancia se acompasa con la música y los gritos embravecidos de la cuadrilla. Los tragos de aguardiente que incesantemente ofrecen los compañeros también juegan un papel importante apoderándose de la mente y aliviando el dolor de las piernas que empiezan a contracturarse por la falta de ejercicio previo. Sin darme cuenta algo inexplicable me empuja a seguir zapateando, a seguir avanzando, bailando sin parar.

Danzantes atravesando el puente a la entrada de CotacachiLa última cuesta antes de llegar a la entrada del pueblo me rompe el aliento y me deja exhausto, pero la sinergia creada con el resto del grupo me obliga a seguir, aminoro el paso e intento calmar el jadeo, sólo quedan dos cuadras para llegar a la plaza. Detenerme significaría rendirme, claudicar, traicionar a mis compañeros que siguen zapateando cada vez con más fuerza y faltarle al respeto a la madre tierra que tanto nos ha dado.

Cuando llego a la última esquina ya no doy más de sí, pero al otro lado de la calle puedo vislumbrar el parque central lleno a rebosar de gente y los alaridos del grupo se incrementan. La emoción se apodera de mí y con los ojos humedecidos y los pelos erizados empiezo a gritar todo lo que dan de si mis desfallecidos pulmones y mi ronca voz hasta alcanzar el clímax al llegar a la plaza.

No me puedo creer que haya sido capaz de llegar bailando sin parar, como tampoco me puedo creer que los capitanes que llevan desde las 2 de la mañana recogiendo a los hombres casa por casa, sean ahora los que más gritan, más fuerte zapatean y con más ánimo empujan a los demás a darlo todo. Alguna razón debía haber para llegar a ser capitán.

El éxtasis a la entrada de la plaza es fulminante y la emoción indescriptible. Sólo viviéndolo desde dentro puedes llegar ni siquiera a sospechar lo que significa para estos pueblos esta festividad.La Calera se toma la plaza

Estoy a punto de desfallecer y justo en ese momento caigo en la cuenta que tras llegar a la plaza el grupo da tres vueltas a la misma sin parar de bailar y danzando en cada esquina de forma circular lo que extiende el baile durante una hora y media más.

Abro un pequeño paréntesis para explicaros que el baile en las esquinas de la plaza se realiza emulando una espiral, símbolo ancestral de los pueblos indígenas y representación de la línea temporal en la cosmovisión andina. En el centro se sitúan los músicos  tocando “sanjuanes” y en el primer círculo se sitúan los bailarines más poderosos, el resto nos acomodamos como podemos entre la multitud siguiendo la atávica circunferencia.

A las afueras del círculo algunos capitanes controlan que no se desmadre el grupo y con látigos de acero marcan el espacio que ocupamos y evitan el encuentro con comunidades rivales.

Aya HumaEl Aya Huma, aunque está desapareciendo es un personaje trascendental. Es el líder de la fiesta y guía espiritual, un personaje que hace el papel de sátiro animando a los miembros del grupo a bailar y seguir zapateando. A través de su cuerpo se manifiestan sus ancestros permitiéndoles regresar para danzar en el Hatun Puncha.

Regresando a mí relato, la verdad es que no recuerdo cómo fui capaz de seguir adelante tras entrar en la plaza, dar las tres vueltas y llegar de una pieza a la cantina donde descansamos por dos horas. Tan sólo recuerdo que cuando llegué a ella y encontré un madero donde reposar mi trasero, tuvieron que ayudarme porque era incapaz de doblar las piernas y sostener mi holgado peso para sentarme.

Tras las dos horas de cantina, donde se “supone” que se descansa recuperando fuerzas con más trago, varias jabas de cerveza y algo de comida, los danzantes del sol vuelven a Cantina de la Calera - Inti Raymi 2013reunirse para tomar de nuevo la plaza. Pero lastimosamente mis recuerdos se pierden en el tiempo y tan sólo algunas imágenes dispersas regresan para recordarme que mi alma se extravió para fusionarse con esta tierra que tanto amo. No satisfechos con ello todavía hubo una tercera ronda de regreso a la cantina y vuelta de nuevo a tomar la plaza, pero eso desde luego que no queréis que os lo cuente. Así que deshicimos el camino de regreso a la comunidad llegando a la casa sobre las diez de la noche, tras casi doce horas de baile y alcohol.

Me estiro sobre la cama y casi no puedo ni quitarme la ropa, estoy rendido y no alcanzo más que a deslizarme bajo las suaves sábanas. Mis pies siguen moviéndose bajo la pesada cobija y mis labios no dejan de silbar la misma melodía que me llevó en volandas durante todo el día. El sueño me puede. Estoy roto, completamente destrozado, pero el recuerdo de este día lo llevaré por siempre dentro de mí.

¡Me siento recargado de vida!

4 Comments on “¡Me siento vivo! Inti Raymi 2013

  1. Edu una iniciativa super!!! Felicitaciones por el proyecto y gracias por compartir toda tu pasión para este país!!! Roberta y Sol

    • Gracias a ustedes por permitirme participar de esta fiesta. ¡Fue todo un placer y una experiencia inolvidable!

      • Gtacias por compartir con nosotros y conocer desde adentro lo que es el Inti Raymi de La Kalera, solo unas cositas para su consideración; uno, en la Calaera no se utilizan samponias, unicamente rondines y flautas traversas o las llamadas gaitas, otra cosa; no solo es puntas, cervezas, chicha, tambien en las casas nos brindan comida, y para terminar al menos en el Inti Raymi de Cotacachi en especial de las comunidades no existe la representación del Aya Huma y nunca a exixtido, esto es mucho mas del Inti Raymi de Otavalo y sus Comunidades, pero es cierto que algunos lo van urilizando en cotacachi tambien, pero no es propio de cotacachi, asi como muchas otras cosas nos hemos dejado imponer; como los sombreros de mexico y otras cosas mas.. Saludos muy buen articulo y gracias por compartir su vivencia con nosotros.

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