Mujeres del Rosal, motores del desarrollo en su comunidad

Catalogo de productos de la ASOFEPAR

Autor: Eduard Vázquez

Tiempo de Lectura aprox: 6’10”

En la comunidad del Rosal, ubicada en el Valle de Intag, provincia de Imbabura, Ecuador, existe un grupo de mujeres que han luchado por el desarrollo sostenible de su familia y su comunidad. Contra viento y marea han peleado por cambiar los roles y funciones establecidos por tradición y costumbre y que las obligaba, como en tantos otros lugares del planeta, a quedarse en la casa, cuidar de la familia y ocuparse de las tareas domésticas.

Una parte del grupo de mujeres que forman parte de la ASOFEPAR en la planta de producción de NATURALOE

Ellas no son estudiadas, no han tenido oportunidades para buscar alternativas a su desarrollo personal y profesional. Pero un buen día, tras muchos años de forzar cambios, aprender en talleres y tomarse la posición que como personas se merecen, se encontraron liderando una empresa comunitaria de productos cosméticos con base de Aloe Vera y que facturaba en el año 2011 alrededor de 40 mil dólares y vendía 18 mil unidades de sus productos. Un cambio que no ha sido fácil, que ha sido largo y probablemente doloroso, pero que a posteriori a resultado exitoso, no tanto por el éxito de la empresa, si no por que ha provocado un cambio en los patrones de comportamiento comunitarios y un ejemplo para las generaciones futuras.

La ASOFEPAR (Asociación Artesanal Femenina de Producción Agroecológica de El Rosal) es una entidad constituida alrededor del año 2000 al amparo de un proceso de empoderamiento impulsado por Ayuda en Acción en primera instancia y consolidado por la Xarxa de Consum Solidari después y que además de champús, cremas de manos y jabones de Aloe Vera de excelente calidad, participan también en la REI (Red Ecoturistica Intag) a través de la acogida de turistas en sus propias casas y compartiendo con ellos su vida cotidiana.

Doña Germania nos acoge en su hogar y nos hace sentir enseguida como uno más de la familia. Su encanto personal y alegría nos desborda y pronto nos tiene robado el corazón. Sus casi cuarenta años de edad no pesan demasiado en su rostro marcado por los surcos de la inmensa sonrisa que regala a cada momento. Mientras nos cuenta un poco de su vida, nos sirve un fresquito jugo de limón y tras el refrigerio nos muestra la habitación donde pernoctaremos esa noche. La habitación está limpia y la cama es sencilla pero confortable. El baño está completo y aseado y dispone de agua caliente.

Doña Germania nos muestra su Huerta de manejo orgánico en El Rosal, Valle Intag, Imbabura, Ecuador

Tras la acomodación nos brinda la oportunidad de acompañarla a recolectar algo de yuca para enseñarnos a preparar el rico pan de yuca. Doña Germania tiene una finca nada desdeñable que le brinda todo lo que necesita para mantener su familia y poder vender algo de sus excedentes. Entre los productos más importantes que cultiva en sus tierras podemos encontrar yuca, papa china, 3 variedades de fréjol, arveja, café, entre 4 y 6 variedades diferentes de bananos, pasto para el ganado, plantas medicinales, tilapia, 2 vacas lecheras, un toro y un ternero, gallos, pollos y gallinas ponedoras, hortalizas, verduras y árboles frutales en variedad y cantidad que ya no alcanzo a recordar.

Ante semejante riqueza, ¿Quién puede decir que las poblaciones rurales del Valle de Intag viven en la pobreza? Es posible que tengan dificultad de acceso a servicios básicos como salud, educación o transportes, pero prácticamente son autosuficientes y en su escala de valores, que también es la mía, les aseguro que son tremendamente afortunados.

Así que con la frente altiva y una agilidad mucho mayor que la mía, doña Germania se desenvuelve como pez en el agua en estas pendientes pronunciadas y me va mostrando orgullosa sus diferentes tesoros: – Aquí el fréjol alegre, aquí el café orgánico, allá el Sangre de Drago (Usado como coagulante en heridas, ulceras, y antitérmico), aquí tenemos sembrada la yuca… Con imponente destreza saca su machete y tras hincarlo en la tierra y escarbar un rato saca una tremenda yuca de medio metro de largo y siquiera unas 10 libras de peso. Suficiente para la yuca de la merienda y para un par de días más de rica sopa.

Doña Germania nos muestra la planta de la Yuca y nos muestra cómo recolectarla

Mientras estamos en proceso de preparación del Pan de Yuca Doña Germania le echa mano a un pollo brabucón que por más resistencia que pone acaba en la olla escaldado y después en mis manos para pelarle las plumas mientras Doña Carmen, otra compañera de la organización que hace buenas migas con Germania, acompaña en la encomienda sosteniendo el malogrado pollo.

Los “pansitos” quedaron riquísimos, tal y como podéis ver en este otro post y el pollo muy sabroso en una rica sopa acompañada de Yuca, que devoramos con frescura tras la “dura” jornada de trabajo.

Ya de noche y tras un largo camino por un malentendido con el trayecto de autobús, llega a la casa Luisa, una chica alemana que estuvo hace unos años conviviendo con la familia durante unos meses y que ahora regresa de nuevo por unos días a visitar a su “familia ecuatoriana”. El abrazo entre Luisa y Germania desprende tanta ternura y emoción que pone los vellos de punta.

Una vez hemos cenado los maridos sacan la guitarra y nos deleitan con Pasillos y Rancheras amenizando la tranquila velada por poco tiempo ya que se nos ha hecho tarde y el gallo suele cantar bien temprano marcando el ritmo por estos lares.

Doña Germania nos muestra como ordeñar una vaca, bajo la atenta y frustrada mirada de su ternero al cual arrebatamos la sabrosa lecheA la mañana siguiente Doña Germania nos invita a ordeñar la vaca para sacar la leche del almuerzo. Es mi primera vez y por más que pongo ganas la torpeza me puede y apenas logro sacar algunos chorritos de leche y muchas picaduras de moscos. Menos mal que la singular habilidad de Doña Germania logra llenar el jarro de leche fresca y apetitosa.Tras el duro trabajo llega la recompensa.

Tras un copioso desayuno premonitorio de la larga jornada salimos de la casa en dirección a la planta procesadora de jabones donde Doña Germania y Doña Carmen nos mostrarán el proceso de elaboración de los productos de NATURALOE.

Primero recolectamos las hojas en la plantación que Doña Carmen cuida con esmero en su finca. Recolectamos Aloe Vera para elaborar jabones en la ASOFEPARRegresamos a la planta procesadora donde lavamos, cortamos y pelamos las hojas para extraer la pulpa que es la base del jabón. De ahí colamos la pulpa y la ponemos en una olla donde empieza a cocerse a fuego vivo y le añadimos glicerina, propelenglicol y base de jabón que contiene aceite de palma y sosa cáustica. Colamos la Aloe Vera para extraer el jugoTras unos 15 minutos de cocción se añade la esencia del aroma que queremos darle al jabón, en este caso de la misma Aloe Vera, y se coloca el líquido en los moldes. Se deja enfriar y ya tenemos listo el jabón para empacar.

Exposición de productos de Naturaloe la marca comercial de ASOFEPARSe elaboran 8 productos: Jabones de Aloe, papaya, drago y hierbaluisa; Champús de Aloe, Ortiga y Papaya así como la espectacular crema hidratante de Aloe Vera que deja la piel tan suave que es difícil de creer. Y si no me creen, ¡Pruçebenla!

Los productos de la ASOFEPAR se venden en las tiendas Camari, en la calle Marchena OE2-38 y Versalles, del barrio de Santa Clara de Quito, así como en la Casa de Intag en Otavalo y en las Termas de Nangulví en Apuela.

Si queréis visitar esta iniciativa de turismo comunitario y producción agroecológica Intag Tours dispone de paquetes turísticos donde se incluye, entre otras, la visita a esta comunidad. Para información y reservas aquí.

Estas iniciativas productivas solidarias dan trabajo a las mujeres de la comunidad que pueden llegar a ser hasta un total de 10 personas en algunos picos de producción. Además de cobrar su salario por el trabajo sobre pedido, obtienen fuentes de ingresos alternativos a través del turismo y de la venta de los excedentes de producción agrícola lo que les permite invertir en la mejora de la calidad de vida de sus familias, diversificando las fuentes de ingresos y asegurando la sostenibilidad de sus medios de vida.

Para conocer más sobre las mujeres de Intag y su lucha por el desarrollo sostenible de su país, os invitamos a ver este interesante reportaje realizado por Javier Calderón y Ernest Cañada, producido por Albasud para Setem CV y la Generalitat de la Comunitat Valenciana, en España, donde se muestran diferentes iniciativas agroecológicas y el impacto positivo que éstas tienen sobre las comunidades del Valle del Río Intag constituyendo una alternativa al modelo extractivista de las grandes multinacionales mineras y agroproductivas.

2 Comments on “Mujeres del Rosal, motores del desarrollo en su comunidad

  1. Por medio de la presente solicito se sirvan indicarme a que telefono los puedo llamar,aca en Guayaquil no veo sus productos en ningun almacen,y me gustaria porder distribuirles sus productos,mi coreeo ya lo subi,mi celular se me perdio y no tengo y mi telefono de mi negocio es el 6013113,si uds les interesa incrementar sus negocio en esta ciudad con mucho gusto les hago la labora de introducirlos en las principales cadenas,siempre a las ordenes.
    atentamente
    alvaro baquerizo

    • Muchas gracias por su interés.
      Pasé sus datos a las responsables de la Asociación de mujeres del Rosal que se pondrán en contacto con usted.
      Saludos cordiales.

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