Turismo comunitario en Arequipa

Mirador

Saludos a todos los lectores y lectoras de Reciprocco.

Mi nombre es Carlos, y soy amante de viajar, pero de viajar empapándome de la cultura, formas de pensar y tradiciones locales. Creo que uno conoce un lugar cuando conoce a su gente. Contacté con Recíprocco cuando estaba planificando mi viaje a Perú porque vi anunciada la iniciativa en el muro de un amigo en Facebook. Aunque a día de hoy el ámbito de Recíprocco se centra en Ecuador, Edu muy amablemente me envío información de diversas opciones de Turismo Comunitario en la zona del Colca en Arequipa. De manera recíproca, me pidió  escribir un post sobre mi experiencia en su web y a mí me pareció una buena idea. Y así es cómo he llegado hasta aquí :) y en estas líneas intentaré explicaros mi experiencia vivencial del turismo comunitario en Sibayo, los días 16 y 17 de agosto de 2013.

Este pueblo, ubicado en el valle del alto Colca, a unos 30 km al noreste de Chivay, en la provincia de Arequipa en el sur peruano, cuenta con una población de unos 300 habitantes y está a una altitud de unos 3.900 metros sobre el nivel del mar.

La misma mañana del día 16, muy temprano, llegamos a Arequipa en autobús desde Ica después de un viaje nocturno. Quedamos con Sergio, trabajador de la ONG DESCO, que muy amablemente nos explicó en qué consistía el turismo comunitario. También nos dió información interesante sobre la zona del Colca y más concretamente sobre Sibayo.

A las 10:30 salimos desde Arequipa con rumbo a Chivay. Tras tres horas de viaje en autobús, llegamos a la estación de autobuses de Chivay, allí se encontraba Josué, el integrante de la familia de Sibayo con la que íbamos a vivir la experiencia del turismo vivencial, para acompañarnos hasta Sibayo. Desde Chivay a Sibayo hay una carretera asfaltada y hay autobuses-furgoneta que realizan el trayecto varias veces al día por tres soles el trayecto. También estaba la opción de ir en taxi, más caro (unos 50 soles), pero más rápido y cómodo. Josué nos dio a elegir y decidimos ir en autobús-furgoneta, por esto de vivir la experiencia cual lugareño.

La verdad que ese fue uno de los momentos más impactantes del viaje. El autobús-furgoneta tenía unos asientos minúsculos y estaba repleto de gente lo que, para alguien algo claustrofóbico como yo, no era lo más deseable (pero cuando digo repleto, es repleto). A lo largo de nuestra estancia en Perú pudimos comprobar que es bastante usual en los autobuses de corto recorrido ir bastante apelotonados, pero esa, que fue nuestra primera experiencia, nos chocó especialmente.

Al final, tras pedir un cambio de sitio, conseguí aguantar el viaje dignamente y tras una hora de trayecto, pinchazo de rueda incluido, llegamos a Sibayo.

Desde la parada del autobús hasta la casa de Josué, había que cruzar el pueblo entero. Vimos cómo estaba dividido en dos partes, la zona moderna y la zona antigua. La zona moderna, con techos de uralita era la menos llamativa y con menos atractivo visual. En cambio en la zona antigua, las casas estaban hechas de piedra y los tejados de paja, lo que le daba un encanto especial.

Llegamos a la casa y allí estaba María esperándonos con el almuerzo preparado. El menú consistía en una sopa de maíz de primero y una ensalada de quinua riquísima con carne de alpaca y maíz tostado de segundo. Imagino que la hora tuvo algo que ver, que eran ya las 16h, pero el almuerzo nos supo a gloria.

Canciones tradicionalesTras un rato de sobremesa con Josué y María fuimos a dar una vuelta por la zona antigua del pueblo, a ver un mirador que han construido en una pequeña colina a las afueras del pueblo. Allí estuvimos un rato con Josué que nos estuvo explicando cómo manejan el turismo comunitario en el pueblo, que básicamente se gestiona entre unas diez familias. Nos dijo que estaban abiertos a que se uniese cualquier otra familia del pueblo que estuviese interesada, con la única condición de acondicionar la casa. Nos sorprendió el modo en que se organizaba el pueblo, funcionaban como una gran comunidad auto gestionada. Las necesidades colectivas eran las que marcaban el trabajo y, según Josué, no había disputas en el reparto del trabajo.

El turismo comunitario se empezó a promocionar en Sibayo hace casi diez años por medio de un proyecto de la cooperación española. La verdad que me gustó oír algo de historia española positiva en Perú (el pasado de Perú sugiere, para un español, poco más que agachar la cabeza) y comprobar como nuestros impuestos han ayudado a que se desarrollen zonas marginadas y con escasos recursos de Perú. Creo que, visto ahora con más perspectiva, fue un acierto la promoción de este tipo de turismo: ha incidido en el cambio de mentalidad de la gente, en el afán por mantener y divulgar sus tradiciones y en respetar el medio ambiente a la vez que ha sido un motor económico para el pueblo.

Josué nos contaba como hace diez años no había casi familias dispuestas a entrar en el proyecto, incluso siendo subvencionada la obra necesaria en las casas mediante el proyecto de cooperación, sin embargo en la actualidad eran varias las familias que estaban invirtiendo ellas mismas en adecuar sus casas.

Ecomuseo

A continuación Josué nos llevó al Eco museo. Allí tres lugareños nos mostraron como, todavía mediante métodos tradicionales, trabajaban el tejido de retales. Los motivos de los tejidos estaban siempre relacionados con animales de la zona, como llamas, vizcachas, truchas, cóndores o incluso huellas de puma.

Estuvimos hablando sobre el pueblo, sus costumbres y como mantienen vivas sus raíces. También nos comentaron como eran las relaciones con los pueblos vecinos, así como de la idea que tienen de los otros países de Sudamérica. Por ejemplo nos estuvieron explicando las rencillas históricas que tienen entre Perú y Chile. También nos preguntaron ellos por la forma de vida en España y sobre la crisis económica.Tras la visita al Eco museo fuimos a la casa donde estábamos alojados, allí María tenía ya preparada la cena. El menú consistía en sopa de maíz molido, tortilla de quinua y carne de alpaca. Además de con nuestros anfitriones, cenamos con otros tres vecinos de la zona, que fueron los que posteriormente tocaron unos temas de música tradicional.

BailandoTras el rato de agradable charla, nos ofrecieron vestirnos con su indumentaria típica del pueblo, a lo que nosotros aceptamos, sacaron una mandolina y una guitarra y se pusieron a tocar y cantar canciones tradicionales mientras bebíamos pisco. También nos mostraron sus danzas tradicionales que bailan en eventos especiales como bodas e, incluso, nos animamos a bailarlas con ellos. Por nuestra parte aprovechamos también para tocar la guitarra y ofrecer una pequeña muestra de la cultura musical española. En resumen pasamos un rato agradable. Luego nos fuimos a dormir. La habitación era muy acogedora y la única pega fue el frío que hacía.

Tras madrugar bastante y tomar un buen desayuno, antes de volver a Chivay nos fuimos, ya por nuestra cuenta a dar una vuelta por la zona, paseando por el margen del río Colca, pasamos por el famoso puente colgante y vimos a la momia Juanito.Momia Juanito A la vuelta nos despedimos de María, le pagamos los 120 soles que nos costó la actividad (precio por persona) y cogimos un taxi para volver a Chivay.

En definitiva el turismo comunitario es una forma no convencional de viajar que te permite acercarte a la gente local conociendo su forma de vida, su cultura y tradiciones. Mi experiencia ha sido muy positiva y se la recomendaría a todo aquel que quiera enfocar su viaje de una forma parecida a la expuesta.

Os dejo el contacto de Sibayo por si os interesa: sibayo_rumillacta@hotmail.com, asetur_rumillacta@hotmail.com

One Comment on “Turismo comunitario en Arequipa

  1. Muchas gracias Carlos por tu participación en nuestra Web. Ha sido un placer colaborar contigo. Saludos y hasta pronto.

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